4 métodos para “obligarse” a ponerse a trabajar

Uno de los grandes problemas que enfrentan las personas que optan por ser independientes en sus horarios de trabajo es la dificultad para llegar al trabajo.

Esto es normal, estamos tan acostumbrados a tener a nuestro propio jefe en la espalda para decirnos qué hacer, que cuando somos independientes es difícil disciplinarnos.

Sin embargo, es necesario si queremos conseguir resultados, ya sea en el contexto del teletrabajo, o más aún en el caso de un negocio desde casa.

Depende de usted elegir entre los siguientes métodos diferentes el que más le convenga para empezar a trabajar de manera eficiente.

ponerse a trabajar

Respeta el horario de oficina

Probablemente la más conocida, esta técnica consiste en imponerle horarios de trabajo como si estuviera en la oficina.

Tú decides, por ejemplo, que de 9 a 13 y de 15 a 19 horas estarás trabajando. Funciona muy bien, siempre que sepa cómo ceñirse a él.

Es recomendable tener un área de “oficina” en su casa que esté claramente separada del área de recreación, y hacer el esfuerzo de vestirse como si fuera a la oficina. Incluso si nadie está allí para verte, te ayudará a entrar en el espíritu de “trabajo”.

También es imperativo saber decir no a las distracciones: tus hijos que vienen a verte, amigos que te llaman, etc. Hágales entender que durante estas horas no está disponible.

El problema de esta técnica es que el objetivo de trabajar desde casa es precisamente la libertad de horarios, para tener más flexibilidad en relación con tu familia, tus aficiones o cualquier imprevisto. Si establece horarios estrictos para usted mismo, perderá todo eso.

La técnica del “pasaje obligatorio”

Esta técnica es muy sencilla: consiste en no divertirse hasta haber terminado su trabajo.

El riesgo de esta técnica es la desmotivación.

Si se pone en la perspectiva de que sólo puede divertirse después de varias horas de trabajo “desagradable”, corre el riesgo de quedarse sin hacer nada en lugar de trabajar de verdad.

Así que maneje con cuidado: nunca termina de hacer todo lo que tiene que hacer, por lo que es importante que se fije metas razonables que aún le permitan relajarse al final del día.

El principio “tiempo de trabajo = tiempo libre”

Aquí hay un enfoque interesante para las personas que tienen dificultades para ponerse a trabajar (lo obtuve de una madre que lo aplica para la tarea de sus hijos).

Este es el principio 50/50: si trabaja una hora, tiene derecho a una hora de ocio, si trabaja dos horas, tendrá derecho a dos horas y así sucesivamente. Esto asegurará que esté trabajando al menos el 50% de su tiempo.

Si incluyes pausas para comer y otro tiempo perdido en tu tiempo libre, eso te hará cerca de ocho horas de trabajo por día, pero también puedes cambiar la proporción (dos horas de trabajo por una hora de ocio, por ejemplo).

Personalmente, encuentro esta técnica muy efectiva, porque te da algo de libertad (puedes tomarte un descanso cuando te cansas), y al mismo tiempo te da poder.

Y trabajar el 50% del tiempo ya es mucho, mucho mejor que no trabajar en absoluto, especialmente si das lo mejor de ti durante esos intervalos de tiempo.

Gestión estratégica del tiempo

Ya os he hablado en un artículo anterior sobre esta técnica, la cual es recomendada por especialistas en gestión del tiempo.

La idea es adaptar tus actividades a tu nivel de energía y motivación en cada momento.

El tiempo necesario para completar una tarea determinada puede variar de uno a dos, dependiendo de cuándo lo haga.

Por ejemplo, leer un documento de 50 páginas le llevará una hora si está en forma y concentrado, y tres horas si acaba de comer y lo único que quiere es una siesta.

Por eso es mejor trabajar una hora en el momento adecuado que dos en una playa donde no estarás actuando (e).

La ventaja de este enfoque es que trabajará mejor y más brevemente; la desventaja es que requiere una buena planificación.

Necesitará saber en qué momentos del día es realmente eficaz.

A continuación, debe hacer una lista de tareas pendientes (consulte Cómo hacer una lista eficaz de tareas pendientes) y completarlas teniendo en cuenta su motivación y nivel de energía.

En resumen … para ir a trabajar

Hay un sinfín de técnicas para “obligarse” a ponerse manos a la obra.

¡No dudes en alternarlos!

Muchas veces, una técnica que le ha servido muy bien por un momento se volverá ineficaz en otro. Depende de usted encontrar los que mejor se adapten a sus necesidades. Y si conoces a otros que te hayan sido de utilidad, ¡compártelos con nosotros aquí!